Túnel a cielo abierto, 2017 / NUBE Gallery / Santa Cruz, Bolivia

Nunca lo olvides: paseamos encima del infierno, contemplando las flores. Czeslaw Milosz

Quise conjurar una serie de relaciones en torno a la idea de Mortalidad a través del tiempo y, consecuentemente, provocar distintas clases de pausa en ese flujo tan sublime como infrahumano sobre el cual la historia de las personas se halla anudada entre sí. Porque si bien la muerte vive empatada con lo natural y sus procesos, es la temporalidad que el hombre ha conceptualizado lo que la determina, pues el personaje que experimenta la vida y que padece la muerte es, paradójicamente, aquel que pareciera otorgarles un valor desde su juicio: el hombre es el único que puede enaltecerla en un soneto y el único asesino de la naturaleza, pues no hay ningún ser vivo ni materia inerte que le sea inalcanzable a su voracidad intelectual o práctica.

Esta muestra es un recorrido topológico a través de lugares y circunstancias, imágenes y objetos que conforman vínculos estrechos entre geografías y momentos permanentemente distantes. Propone hacer corresponsable al visitante a partir de un entramado personal de dudas al respecto, pues mi versión de arte y su ejercicio es una labor de intervalo hacia lo que quiere decirse y lo dicho, siempre más preguntas que respuestas, con distintas clases de aliento y duración. En ocasiones es una impronta que ha dilatado muchos años en conjuntarse, y en otras es un trabajo como cualquier otro, con horas de oficina y lecturas varias que derivan en una aparición formal-conceptual a manera de aprendizaje o ensayo.

Si pudiésemos pasear encima del infierno contemplando las flores; si pudiésemos detenernos en los escenarios y en los actos que han desdoblado tanto la cartografía como la cosmogonía de la humanidad; si pudiésemos llevarnos un fragmento, si pudiésemos detenerlo en una imagen o que esta imagen fuera el círculo eterno del flujo del hombre sobre el mundo; si pudiésemos recuperar lo perdido, si pudiésemos habitar para siempre en un jardín sin fin, si pudiésemos aprehender, observar, razonar nuestra muerte, quizá la vida misma sería la eternidad.

Slayer, 2017 / banca / madera, esmalte y tornillos
Dogfight, 2009 / bronce
  
El desierto no tiene libro A-B / Piedra recolectada de las vías del tren del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, Oświęcim, Polonia en 2013 – Piedra recolectada del Monte de los Olivos, Jerusalén, Israel en 2016
Diorama para tren, 2017 / Rompecabezas, serie 1 de 6
Mal del Mundo, 2017 / impresión sobre vinil
Puesto que el mundo es monstruoso / Lago Titicaca, Bolivia +3812 m.s.n.m. Octubre 2015 – Mar Muerto, Israel -417 m.s.n.m. Julio 2016
Figurative immigrant song, 2013 / video 1’20” / fragmento
Montaña ganada, 2004 / dibujo recuperado, tinta, grafito y lápiz de cera sobre papel
Imagen es a palabra lo que ausencia es a silencio, 2004-2005 / slide show proyectado sobre superficie traslúcida (fragmento)

 

Fotos y videos © Fernando Carabajal
Posted in arbeitjournal, artwork | Leave a comment